A quién le importa

 

Ayer un joven y sus amigxs fueron golpeados por responder ante el grito de “putos”. Hoy tienen la cara y el cuerpo lastimados, la sociedad ha vuelto a fallar.

Me parece incomprensible pero aún así real como un grupo de personas pueda lastimar a alguien por su orientación sexual. ¿Qué puedo decir que ustedes no lo sepan? Que no lo hayan escuchando en spots, leído en carteles y proclamas o hablado con amigos. Sí, creemos que lo tenemos bien claro. Pero hoy no quiero dedicar este mensaje a lxs agresorxs, que ojalá les podamos enseñar lo erradxs que están. Quiero hablar con nosotrxs, entre lxs convencidxs.

Por más de que la agenda de derechos esté avanzando (más o menos, con las críticas y felicitaciones que le podamos hacer), sabemos que la sociedad está bien por detrás de las legislaciones y disposiciones en diversidad de género, LGBTI+ y feminismo. He escuchado la tesis de que esto es necesario para que la sociedad vaya cambiando. Es decir, si primero se impone el cambio legislativo, luego la sociedad irá adaptándose. Un autor que no recuerdo decía que para que una cosa previamente ilegal (como el matrimonio entre personas del mismo género) se vuelva legal, tiene que dejar de ser un problema para la sociedad. Tiene que lograr ser “aceptado». Yo, sinceramente, no creo que esto se pueda aplicar aquí. Sabemos que el raciocinio indica que el amor es amor sin importar con quién lo compartamos. Y la corrección política o la convicción han hecho que esa disposición se apruebe. Pero, ¿eso ha hecho que la sociedad lo deje de considerar como un problema, lo acepte? ¿Acaso que un grupo le haya pegado a otro por defenderse ante la intencionada ofensa de gritarles “putos”, no demuestra lo contrario?

Entonces creo que no podemos festejar los avances en la agenda de derechos y sentarnos a esperar que la sociedad cambie. Hay muchas organizaciones y personas que trabajan todos los días por cambiar esta penosa realidad. Nosotrxs tenemos que repensarnos todos los días, trabajar en combatir nuestro machismo y el bicho hetero-normativo que llevamos dentro. Si esta noticia te choca y te parece horrible, no ignores la realidad y la discriminación operante todos los días. Los argumentos son inagotables e irrefutables. Hablá con tus abuelxs, tus familiares, tus amigxs, tus compañerxs, tus hijxs. No toleres ninguna actitud violenta o discriminatoria, por más pequeña que sea. Vigilá tus propios actos de discriminación, no des por sentado que borraste todo tu conservadurismo. El bombardeo hetero-normativo es incansable y derribarlo es nuestra tarea, no la de las leyes. Sólo nosotrxs lo lograremos.

El joven agredido en el mensaje en que cuenta la experiencia dice que los van a tener que matar para sacarles lo puto. Como sociedad podemos impedirlo, actuemos ya.

A quién le importa lo que yo haga

A quién le importa lo que yo diga

Yo soy así, así seguiré, nunca cambiaré”

Julieta Núñez